jueves, 2 de diciembre de 2010

Sobre la piel, un espejo. Ella cantaba y lo miraba; él se encendía un cigarro.
¿Viste la luna hoy? - Sí, está que explota.. y si lo hiciera, no? - Qué más da! Seguirían existiendo las margaritas. -
Ella volvió a mirarlo (tal vez nunca dejó de hacerlo, )Rechinó los dientes... Detesta las margaritas, y él lo sabe... por eso lo dijo. ¿qué carajo le importan a ella las margaritas? ¿Por qué no le habló de los lirios, las violetas, las rosas?
DETESTABLE.
Desde hace tiempo la irrita con las palabras... Son su fuerte y su punto débil. Basta con una para hacerla sentir molesta, una tan vulgar como "margaritas", pero él las sabe usar... Hace y deshace las frases, las reordena, las inventa y ella explota de rabia porque quiere que se calle la boca de una vez.

¿Vos viste el sol? - No, ¿qué te pasa? Las nubes estaban agolpadas por todo el cielo, por poco muere la paleta de un artiste de lo gris que estaba...

YELLAdISPARÓ-
-Hablame de las margaritas, y deloRojo que está el cielo............

1 comentario:

  1. Este es el mejor. Me encanto la sencillez y lo distinto que es.
    Un 10. Excelente

    ResponderEliminar