miércoles, 9 de marzo de 2011

Como una mariposa taciturna,
me visto de azul.
Me dejo los rulos sueltos, me perfumo... (Le burberry, pienso), me alisto de olvido.

La calle es siempre un desafío: los faroles no son iguales al atardecer que al amanecer... ni sus calles tan angostas, ni sus mujeres tan hermosas, ni las farsas tan falsas como los viernes por la noche.
Allí nos conocimos, mi plástico suspiro y yo.


Sin pena ya,
sin dolor ni muecas de tristeza.
Mis alas son inmensas... Mariposa de ensueño..
((¿te pareces a mi alma? y te pareces a la palabra melancolía.))







_Le hablo a los gritos, al tácito sujeto que me invita,
en silencio
a vivir. _

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