domingo, 10 de abril de 2011

Surcando el cielo en un avión de papel, queriendo ser un pájaro, un globo liberado al viento o un suspiro. ¿Sabés? Los silencios siempre se llevan en el alma, ese instante pausado como una hoja en blanco en medio de un libro, pero no es posible vivir en la mudez... ese silencio es superado con palabras... Aunque se siente, sigue allí. Quizá elija quedarse para toda la vida o puede que al despertar se haya ido con el sol.... no seamos necios: las bocas mudas duelen pero no matan. Acá me ves, entera y de pie como lo estuve siempre, escribiendo poco (sonriendo igual) pero renaciendo de ese instante... esos segundos de oscuridad como el faro de Cabo Polonio. ¿Quién dijo que todo está perdido..?

No hay comentarios:

Publicar un comentario