lunes, 11 de noviembre de 2013

El gato y la ausencia

¿Qué mira el gato sobre la baldosa azul? La tarde cae y él mira, el espacio solitario y vacío ¿Acaso pueden sus ojos, lúgubres puertas que se abren, percibir cinestésicamente el movimiento del pájaro que se fue?.
Se pasea entre mis piernas, me roza con su espeso pelaje gris y siento el cosquilleo de sus bigotes. Mi mira, se esfuerza en transmitirme su fidelidad de mentira, pero no deja de mirar la baldosa.
Estoy intranquila.
La tarde se diluye entre pinceladas oscuras, el gato zigzagueando entre mis piernas mirando la baldosa, mi corazón acelerándose. Esta aquí, conmigo, pero todo está en esa baldosa azul, ese espacio vacío. Siento un desasosiego inevitable. Ronronea, es feliz, pero algo me perturba y es esa obsesión por la nada...

El tiempo.
La noche
Lo miro. está dormido, y sus ojos descansan, un momento, de mirar todo lo ausente.

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